Camagüey- El proyecto cultural Mangakuba arriba a sus 15 años de fundación y lo celebra con un Hanami muy especial, dedicado a explorar tanto sus orígenes como la comunidad que ha crecido en torno a él. En conferencia de prensa, el presidente del proyecto, Carlos Oliva Rodríguez compartió detalles sobre la línea temática de este año y las actividades que marcarán la celebración.
“Este Hanami está dedicado particularmente a los 15 años de fundado el proyecto. El programa se confeccionó para que estuviera dividido en dos momentos: uno enfocado al origen del proyecto y otro a la comunidad que se ha creado a lo largo de estos años”.
El primer bloque del programa, centrado en los inicios de Mangaqba, incluye actividades que evocan la historia del colectivo. Entre ellas destaca la proyección especial de Samurai Champloo, anime que fue la primera actividad pública del proyecto y que se mantiene como símbolo de sus comienzos.
Asimismo, se inaugurará la exposición colectiva Kiseki, con obras del mangaka Adianys Millet Ramos, uno de los fundadores del proyecto con publicaciones internacionales, y del diseñador gráfico Ismel Cabrales Bolaños, responsable de la imagen visual de Mangaqba durante más de cinco años.
El día también contará con el panel “¿Por qué Japón en Camagüey?”, con la participación de Ihordan Torres, presidente del proyecto Vitruvio, y Sayuri Shikui, coordinadora del Comité de Descendientes Japoneses en Camagüey. La discusión abordará las motivaciones que dieron origen a Mangakuba y su vínculo con la cultura japonesa.

El segundo bloque, dedicado a la comunidad, se desarrollará en el Bosque Tecnológico con la Konichiwa Expo, un espacio que reunirá talleres de manualidades japonesas, exhibiciones de artes marciales, muestras culinarias y exposiciones de vestimenta tradicional.
“El objetivo es agrupar todas las comunidades con las que hemos trabajado a lo largo de los años, y crear un espacio de reunión entre personas interesadas en la cultura japonesa y otros ámbitos como videojuegos o juegos de mesa”, señaló el presidente.
El Hanami también mantiene sus espacios tradicionales, como el cosplay del sábado, que cada año atrae a nuevas generaciones de participantes, y el intercambio dominical entre proyectos promotores de la cultura japonesa.
