Ciudad de México.- Muy cerca de las carpas levantadas en el emblemático Zócalo capitalino para celebrar el Día del Amor y la Amistad, el pueblo de México volvió a demostrar hoy cuánto lleva a Cuba en su corazón.
Entre banderas de ambas naciones e imágenes del líder histórico de la Revolución en la isla, Fidel Castro, y del guerrillero argentino-cubano Ernesto (Che) Guevara, el espacio dispuesto para recibir víveres con destino a la mayor de las Antillas vivió un ajetreo constante.
Al continuo flujo de personas que llegaban con paquetes grandes o pequeños, donde podían hallarse desde alimentos hasta medicinas y otros insumos, se sumaba el conteo y organización de los productos en cajas de mayores dimensiones para posteriormente enviarlas a la nación caribeña.
Convocada por el Colectivo de Solidaridad Militante Va por Cuba y la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí, la campaña «De pueblo a pueblo, acabemos con el bloqueo» tiene entre sus propósitos dejar claro que la isla, asediada por Estados Unidos, no está sola.
«Hemos visto la respuesta masiva del pueblo mexicano. Mucho antes de la apertura de la carpa ya había gente formada con sus donativos», afirmó a Prensa Latina la vicepresidenta de la Asociación, Olivia Garza, quien calificó el hecho de impresionante.
«Se ha llenado tanto, que hemos tenido que pedir que dos camionetas se lleven cajas, porque si no, no cabemos en la carpa, y todavía tenemos bastante que recoger», comentó cuando aún restaban tres horas para la conclusión del primer día de la iniciativa.
Acerca del mensaje que le envía esta reacción del pueblo mexicano al presidente estadounidense, Donald Trump, Garza sostuvo que la política agresiva de Washington «no va a poder ni con el pueblo de Cuba, ni bloquear la solidaridad internacional».
La campaña tiene lugar luego de la firma en enero por parte de Trump de la orden ejecutiva que declara una supuesta emergencia nacional y establece un proceso para aplicar aranceles a bienes de países que suministren crudo a la nación caribeña.
Organizaciones han advertido que privar del acceso al petróleo implica paralizar al país, en tanto que afecta ámbitos tan sensibles como la generación de energía eléctrica, el funcionamiento de hospitales, la producción y distribución de alimentos y el bombeo de agua.
En medio del reforzamiento del cerco aplicado por Washington a la isla durante más de seis décadas, Jocabeth Garay, del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, aseguró que se está haciendo todo lo posible «para romper ese bloqueo tan criminal» que «trata de ahorcar» a la población.
«Los mexicanos siempre han sido solidarios y el cubano es un pueblo hermano que siempre ha estado en nuestro corazón», dijo.
Actos como este se suman a otras palpables muestras de solidaridad emanadas del país, como la llegada al puerto de La Habana el jueves último de 814 toneladas de ayuda enviada por el gobierno y la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de realizar más envíos.
