ONU respalda a Cuba con programa de cooperación y rechaza el bloqueo estadounidense

La Junta Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) aprobó el Programa de País para Cuba 2026-2030 con el respaldo de la inmensa mayoría de sus miembros, hecho que fue resaltado este sábado por el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla.

La resolución representa una victoria diplomática frente al único voto en contra de Estados Unidos, cuya delegación intentó frenar la cooperación internacional. Este nuevo marco legal guiará los proyectos de desarrollo y protección social en la isla durante los próximos cinco años.

El embajador cubano ante la ONU, Ernesto Soberón, denunció que las recientes medidas de Washington buscan sabotear específicamente el suministro de combustible. El diplomático resaltó que, a pesar de seis décadas de bloqueo, Cuba mantiene un modelo social basado en la gratuidad y el acceso universal. El PNUD reafirmó su papel como socio estratégico para preservar estos logros frente a la agresión externa.

La nueva ruta de cooperación prioriza la transición energética justa y la transformación digital con un enfoque de equidad para la población. También se enfoca en la gestión de riesgos ante desastres naturales y la modernización de la gestión pública desde las localidades. Este cambio de enfoque busca fortalecer la resiliencia económica cubana frente a las condiciones actuales de asedio financiero.

El plan estratégico aborda temas clave como la seguridad alimentaria, la economía circular y la atención directa a grupos vulnerables. Se pretende evolucionar de modelos tradicionales hacia sistemas de producción más sostenibles y eficientes en sectores estratégicos. Esta evolución responde a los desafíos actuales que impone la crisis climática y el recrudecimiento de las sanciones unilaterales contra La Habana.
Cuba reiteró su llamado a la Casa Blanca para que ponga fin a una política que calificó de ilegal e inhumana. La aprobación mayoritaria del documento en Naciones Unidas demuestra que la comunidad internacional rechaza el uso de la economía como arma política. Los países miembros de la Junta validaron que el desarrollo sostenible es un derecho irrenunciable que no debe ser condicionado por hegemonismos.

Este respaldo institucional garantiza que el sistema de Naciones Unidas mantenga su presencia activa en el territorio cubano. La solidaridad global se impuso sobre el aislacionismo de Washington, asegurando recursos para la salud, la educación y el bienestar ciudadano. Con este acuerdo, Cuba reafirma su camino hacia la soberanía con el acompañamiento de socios que respetan su autodeterminación.

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