Antonia quiere comprar mangos para llevar a la casa. Con ellos hace jugo, dulces y compota para las meriendas y lascas para acompañar la comida. “¿Qué si ayudan?, mucho, más en estos tiempos que los alimentos están tan escasos y los que aparecen perdieron la cordura de los precios”, asegura. Antonia quiere comprar mangos pero no puede porque a su chequera es imposible estirarla más y una de estas frutas de clase, una sola —a 6.80 pesos la libra— puede costarle entre 15 y 20 pesos.