Camagüey- Un halo de solemnidad, dolor, patriotismo y firmeza impregnó cada espacio de la Plaza de la Revolución Mayor General Ignacio Agramonte Loynaz de Camagüey. El pueblo de tantas batallas, representado por más de cien mil hijos de esta llanura, clamó honor y gloria para los 32 hermanos caídos en el cumplimiento de su deber en la República Bolivariana de Venezuela.
Con la presencia del Viceprimer ministro Jorge Luis Tapia Fonseca, en la concentración de reafirmación revolucionaria, los agramontinos respaldaron las palabras del primer secretario del partido en la provincia, Walter Simón Norris, al decir que la memoria de cada uno de los mártires inspira nuestro compromiso de mantener viva la obra de la revolución. Con idénticos sentimientos de respeto y admiración, los camagüeyanos de todas las generaciones, en el Salón Guillén de la propia plaza, rindieron tributo a las imágenes
de quienes enfrentaron con dignidad y valentía la supremacía militar del ejército norteamericano.
Camagüeyanas expresaron su sentir a un equipo de la Redacción Digital de Televisión Camagüey.
En cada camagüeyano allí presente se multiplicó el dolor y al unísono creció la voluntad de defender la patria al precio que sea necesario.






