Venezuela hoy es la causa de la humanidad

Intervención en el acto de condena a la agresión militar a la República Bolivariana de Venezuela y como respaldo a su legítimo presidente Nicolás Maduro Moros y la Fusión Popular, Militar y Policial

Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en el acto de condena a la agresión militar a la República Bolivariana de Venezuela y como respaldo a su legítimo presidente Nicolás Maduro Moros y la Fusión Popular, Militar y Policial, celebrado en la Tribuna Antimperialista José Martí, el 3 de enero de 2026, “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”.

Por eso urge que la comunidad internacional se movilice, se articule, se coordine en la denuncia de este flagrante acto de terrorismo de Estado y del ilegal, inmoral, delictivo secuestro de un Presidente legítimo para propiciar un cambio de régimen, como si alguien ajeno al pueblo venezolano tuviera ese derecho.

El objetivo no es nuestro hermano Maduro, no son los militares venezolanos, no es ni siquiera la falaz narrativa del narcotráfico que sostuvieron con absoluto cinismo durante semanas y meses bandidos de la peor especie como Marco Rubio. El muy oscuro objeto del deseo imperialista es el petróleo venezolano, son las tierras y los recursos naturales de Venezuela.

Solo los cínicos y los cobardes pueden cerrar ojos y oídos a las declaraciones de Trump y sus secuaces, que hace apenas días reconocieron, sin avergonzarse para nada, que lo que buscan son las riquezas de Venezuela, riquezas que les ha prometido abiertamente y sin límites la candidata del imperio, y ya por ahí hoy andan las noticias de que la van a apoyar para que sea la presidenta de Venezuela.

El objetivo es también apagar ese bastión de resistencia al imperialismo y de defensa de la integración regional que es la Revolución Bolivariana desde la llegada del Comandante Chávez a la presidencia de la heroica nación.

La Revolución Bolivariana ha demostrado ser un proceso de masas, de hondas raíces populares, que no tenemos dudas de que saldrán a defender su soberanía, su democracia y a su Presidente, como lo hicieron en abril del 2002 ante el golpe de Estado instigado también por el imperio estadounidense, el que nunca ha abandonado el intento de apropiarse de su petróleo (Aplausos).

¡Estados Unidos no tiene autoridad moral ni legal de ningún tipo para sacar de su país por la fuerza al Presidente venezolano! ¡Pero Estados Unidos sí es el responsable ante el mundo de la integridad física de Maduro! (Aplausos.)

Nos sumamos al llamado de las autoridades venezolanas que exigen una prueba de fe de vida de Maduro y de Cilia.

Llevan meses tejiendo la falsa acusación de narcoterrorista contra el Gobierno venezolano y han sido incapaces de presentar una sola prueba que lo evidencie. No lo han hecho porque no existen tales pruebas, porque no existen tales prácticas, porque todo responde a un hilo narrativo que busca justificar este indignante acto de terrorismo de Estado que acaban de cometer.

Desde sus propias agencias federales, analistas e investigadores estadounidenses han estado ofreciendo opiniones e informaciones que desestiman el falso relato del narcoterrorismo, que echan por tierra esas acusaciones contra Venezuela y contra su Presidente.

Indigna mucho que a Trump, Rubio y sus secuaces no les importe la verdad. ¡Los que debían ser condenados por un tribunal internacional antifascista son ellos! (Aplausos.)

Los fascistas que están hoy en el poder en Estados Unidos aprendieron muy bien de sus referentes nazis el principio goebbeliano de que una mentira repetida mil veces puede convertirse en verdad. Pero la verdad se impondrá y los pueblos la defenderán como en el pasado vencieron y derrotaron al fascismo hitleriano.

Ni el pueblo venezolano ni el pueblo estadounidense ni la comunidad internacional creen la sarta de mentiras que han venido construyendo.

¡No son tiempos de medias tintas, son tiempos de definiciones y de tomar partido frente al fascismo y la barbarie imperial! (Aplausos.)

¡A cerrar filas, pueblos de América, no dejemos pasar al gigante de las siete leguas!

No olvidemos lo que advirtió el Che Guevara hace seis décadas: “…en el imperialismo no se puede confiar, pero ni tantico así” (Aplausos).

Nicolás y Cilia son de Venezuela, y deben ser devueltos al pueblo de Venezuela que eligió y reclama a su legítimo Presidente (Aplausos).

¡Abajo el imperialismo! (Exclamaciones de: “¡Abajo!”)

¡Abajo el imperialismo! (Exclamaciones de: “¡Abajo!”)

¡Abajo el imperialismo! (Exclamaciones de: “¡Abajo!”)

¡El pueblo unido jamás será vencido! (Exclamaciones de: “¡El pueblo unido jamás será vencido!”)

¡Cuba y Venezuela, unidos vencerán! (Exclamaciones de: “¡Cuba y Venezuela, una sola bandera!”)

¡Patria o Muerte!

¡Socialismo o Muerte!

¡Venceremos!

(Ovación.)

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