Camagüey- Quizás por estos días Leonel Moas Jr. represente un ejemplo de superación para cualquier deportista que se inicie en el mundo de la actividad física y las competencias.
Recién llegado desde San Juan, Puerto Rico —donde participó con el equipo cubano en el VI Clásico Mundial de Béisbol— cierra un ciclo de competencias consecutivas donde su rendimiento le abrió las puertas hacia los principales escenarios de la pelota.
Justo cerca de la sala polivalente Rafael Fortún Chacón, lo esperaron directivos del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación en Camagüey; glorias deportivas; familiares y alumnos de la escuela Cerro Pelado.
Ante todo, agradeció por el apoyo antes, durante y después de la competencia, de la cual lamentó que el equipo nacional no pudiera avanzar más dentro de un torneo donde está acostumbrado a darle mayores alegrías a la afición que le respalda en cada uno de los rincones del archipiélago.
El director provincial de los deportes Iosvanis Urizarri Socarrás, significó el ejemplo que representa Moas Jr. como deportista para las nuevas generaciones que se encuentran en formación por superar las metas que les depara su vida en la pirámide del alto rendimiento y ser además el capitán de la representación provincial en la primera categoría.
Fue uno de los tres camagüeyanos que integraron la nómina de Cuba en el intento por superar el grupo a que tuvo como sede al estadio Hiram Bithorn. Tuvo la posibilidad de ver acción en la mayoría de los desafíos de la selección nacional.
Su titularidad causó polémica, sin embargo hizo su trabajo en la defensa del jardín izquierdo y tuvo momentos buenos en el cajón de bateo, como en el enfrentamiento ante Colombia, donde pegó un doblete y robó una base
