Camagüey- El comienzo de la 63ª Serie Nacional de Béisbol en el estadio Cándido González estuvo marcado por el debut de Danny Miranda, desde el banquillo en la primera categoría con Ciego de Ávila y un complicado arranque frente a un equipo de Camagüey que tenía José Ramón Rodríguez sobre el montículo.
En aquel encuentro la ofensiva de los Tigres pudo más que el derecho de Santa Cruz del Sur y sería el comienzo de una temporada que representó para los de la tierra de la piña el regreso entre los seis mejores del país y la corona en la Liga Élite posterior, donde el propio José Ramón intervendría como lanzador.
“Quiero agradecer por la oportunidad de transmitir mis condolencias a sus familiares. Sentí una gran admiración por él desde los tiempos donde era pelotero. La confianza me la dió y pude hacer buenas aperturas en el corto tiempo que lancé allá en Ciego.”
El número 30 de los Toros está a la espera de partir hacia Venezuela para intervenir en el circuito de verano.
“Solo estoy esperando por algunos detalles con el visado para intervenir en el circuito de verano de allá por tercera ocasión. Hasta el momento lo he hecho con equipos diferentes y espero tener una buena temporada para también intervenir en el campeonato de invierno. Fue muy buena para mí la experiencia con los Caribes de Anzoátegui. El calendario está apretado y será poco probable que pueda jugar con los toros, de todas maneras, si tengo el chance trataré de ayudar al equipo, si se me da la oportunidad.”
La meta del lanzador derecho es seguir creciendo en el escenario, donde ha tenido protagonismo tanto en el verano como en el invierno.
