El primer lugar donde se jugó al béisbol en Camagüey

Camagüey- Está comprobado que es la actual plaza de la revolución Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, el lugar donde, por primera vez se efectuaron juegos de béisbol en Camagüey .
Algunos historiadores y recopiladores han hecho mención del hecho de manera superficial, sin embargo, el primero en estudiar a fondo el asunto fue el periodista Oreidis Pimentel Pérez.

“En el lejano año de 1888 funcionaba el hipódromo de Puerto Príncipe y hasta sus alrededores acudían los jugadores. Ellos se dividían en dos bandos: los azules y los de ponceau, denominación francesa del color rojo, jugaban con la orquesta de Saturnino —que amenizaba las tertulias y las retretas del Casino Campestre— era todo un acontecimiento social. Fue un enfrentamiento de total nacionalismo, pues los cubanos se decantaron por una práctica que no tenía orígenes en España, como sí lo era la carrera de caballos y el toreo. Ya donde se hacían corridas de toros, al lado se efectuaban partidos de béisbol.”

Ya en el año 1891 habían surgido varios equipos y comienzan a sobresalir entre todos los denominados Habana y Camagüey, por ser los más organizados.

“A partir de 1893 aparecen además el Tínima y el Hatibonico, en referencia a los ríos de la ciudad, también están los casos de Liceo y Unión, pero los de Camagüey y Habana eran los más significativos porque, por ejemplo, en el Habana estaban los tres nietos de Tomás Pío Betancourt, que son de los primeros jugadores de origen en estas tierras que tuvieron reconocimiento a nivel de Cuba. Fueron fundados también dos conjuntos bautizados con los nombres de Yara y Jimaguayú que marcaban un franco enfrentamiento a los españoles en plena Tregua Fecunda por reminiscencia patriótica. Entre los jugadores estaba Abelardo Chapellí (que fue comandante en la guerra de independencia), otro caso fue el de Colodiano Sadiol. En esencia, del béisbol que se practicó en esta época están jugadores que se convirtieron en mambises”.

El propio historiador Pimentel Pérez realizó una exposición sobre un estudio inédito en el contexto de los 160 años de la llegada de los primeros implementos del deporte de las bolas y los strikes a Cuba.

“Pocas personas conocen por qué el béisbol es el deporte nacional; de hecho, no se imparte este contenido dentro de las clases de Historia de Cuba. Entonces se ha hecho un modesto intento por tratar de rescatar estos episodios del pasado marcado por la llegada de los primeros implementos mediante los hermanos Guilló. Auspiciado por Cuba Foundation tuvo lugar en la biblioteca nacional José Martí, un evento que rinde tributo a la efeméride con la participación de especialistas de Estados Unidos, de México, de República Dominicana, de Colombia y también algunos representantes cubanos que pudimos asistir de manera presencial y es poner algunas de las principales investigaciones del béisbol cubano del siglo XIX y su influencia en el área geográfica.”

El evento parece tener una sólida integridad y tuvo otra versión en Santa Clara durante diciembre del año 2025.

Sus protagonistas pretenden desempolvar viejas historias que han quedado en el olvido, luego de la presencia de algunas líneas en los periódicos de épocas pasadas, que son básicas para que la generación actual entienda toda la importancia del denominado pasatiempo nacional.

Pimentel Pérez es de los que ha demostrado cuán influyente fue el surgimiento del béisbol en Camagüey durante el siglo XIX, y cómo luego de la intervención norteamericana fue impulsando el gusto popular hacia una práctica que pasó de personas acaudaladas a toda la composición —económicamente hablando— de los grupos poblacionales en el territorio.

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