Con la conclusión del curso escolar y la llegada del verano, aumenta la movilidad de personas por calles, carreteras y zonas recreativas de Camagüey, aun cuando la extrema escasez de combustibles existente en Cuba impacta en la circulación vial. Es un período que exige mayor responsabilidad y prudencia para evitar accidentes de tránsito.
En los últimos años, la circulación de motos eléctricas, ciclomotores y otros medios de transporte alternativos se ha incrementado en Camagüey. Muchos de estos vehículos son conducidos por jóvenes y personas que, en ocasiones, no dominan plenamente las regulaciones establecidas para una conducción segura.
La falta de atención, el exceso de confianza, las maniobras peligrosas o el desconocimiento de las normas pueden convertirse en causas de accidentes con consecuencias lamentables. Por ello, resulta imprescindible respetar las disposiciones de la Ley 109, Código de Seguridad Vial, así como las señales del tránsito y las indicaciones de las autoridades competentes.
Los conductores deben mantener una velocidad prudente, evitar el uso del teléfono móvil mientras conducen y prestar especial atención a peatones, ciclistas y otros usuarios de la vía. Del mismo modo, los padres y familiares tienen la responsabilidad de velar porque niños y adolescentes utilicen estos medios de transporte de forma segura y conforme a las regulaciones vigentes.
La seguridad vial no solo depende de los agentes del tránsito; es un compromiso ciudadano que requiere disciplina, educación y responsabilidad.
En estos meses, disfrutemos de cada viaje, de cada encuentro familiar y de cada momento de descanso, pero hagámoslo con prudencia. Porque prevenir un accidente está en nuestras manos y proteger la vida será siempre la prioridad de todos.
