Bienestar animal, una asignatura pendiente (+ audios)

Pienso en Cuba y en estos tiempos de convulsión global, donde las noticias sobre conflictos y deshumanización acaparan nuestra atención. En medio de ese ruido, muchos nos preguntamos (y en escasas ocasiones, hay que confesar) ¿qué espacio queda para abogar por los animales, en esos seres que cohabitan la isla y sostienen, sin saberlo, parte de nuestro equilibrio vital?

Corremos el riesgo de llegar tarde a su defensa, de despertar cuando ya no queden gestos que rediman nuestra propia humanidad. Por eso, volver la mirada al Decreto-Ley de Bienestar Animal, aprobado en 2021, es un ejercicio que nos ayudará a comprender, como país, qué soluciones podemos brindarles a un problema que nos concierne a todos.

Corría el año 2021. Mientras el mundo comenzaba a emerger de una pandemia que nos recordó, precisamente, lo frágil y conectado que está todo, Cuba aprobaba el Decreto-Ley No. 31, conocido como la Ley de Bienestar Animal.

Este sería el resultado de décadas de presión ciudadana, y de la insistencia de esos protectores independientes que, con escasos recursos, sostienen el peso del maltrato y el abandono de animales en la ciudad.

Con la implementación de esta normativa se aspira a poner orden allí donde había un vacío legal y la inexistencia de una conciencia ética y justa sobre el tema.

Juan Diego Mencho, Doctor en Ciencias veterinarias habla sobre la sintiencia animal

El decreto se sostiene sobre principios que, de cumplirse, transformarían radicalmente nuestra relación con otras especies. Con enfoques abarcadores, reconoce lo que la ciencia nos advierte desde hace años, la salud humana, animal y ambiental son inseparables.

Prohíbe el abandono, el maltrato y las acciones degradantes. Establece, al menos sobre el papel, que los animales deben vivir en condiciones que permitan su subsistencia y que, cuando llegue el final, este debe ser rápido e indoloro. No es poco en un país donde la vida animal era jurídicamente inexistente hasta hace unos años.

Daikel Necolardes, jefe departamento de Sanidad Animal, explica que la implementación del Decreto Ley de Bienestar Animal avanza mediante programas educativos, campañas de comunicación y espacios de diálogo.

En Camagüey, el Departamento de Sanidad Animal ha comenzado a ejercer un control más riguroso sobre la actividad veterinaria, buscando regular a los especialistas y garantizar que los servicios se ofrezcan con la legalidad requerida. Es un primer paso para ordenar la profesión y asegurar que quienes atienden a los animales tengan la preparación necesaria.

Cada 24 de marzo se celebra el Día del Veterinario. Por estas fechas se desarrollan en nuestra provincia actividades con motivo de dicha jornada, que se extenderá hasta el 19 de abril.

Santiago Luis Rojas Santana, Presidente de la Asociación de Medicina Veterinaria, en la Filial Camagüey, abordó sobre las acciones que se desarrollarán en nuestra provincia.

Hay que reconocer el mérito de haber logrado un consenso normativo en un contexto económico y social tan complejo. El simple hecho de que exista un texto que hable de «deberes» y «reglas» en torno a los animales ya implica un salto civilizatorio.

Antes, la crueldad era simplemente  una cuestión moral. Ahora, al menos en el discurso legal, tiene consecuencias.  El decreto obliga a las autoridades a tener responsabilidades, establece regímenes contravencionales y pone en el centro del debate público un tema que antes pertenecía solo al ámbito individual.

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