¿Quién se atreve a defender a Macri?
¿Y al neo-liberalismo? Agregaría cualquier bípedo pensante con una mínima cantidad de neuronas.
Resulta que el señor Mauricio ha logrado la hazaña de colocar al 50 % de los niños argentinos en la pobreza, y de ellos alrededor del 11 % en la indigencia, según reflejan organismos internacionales en publicaciones referidas al tema.
Sume a ello el desempleo, la caída en picada del peso, y el endeudamiento de la nación mediante préstamos leoninos procedentes del Fondo Monetario Internacional en cuantías que exhiben números impensables.
Según el periódico Granma, un usuario de las redes sociales del país sudamericano afirmaba recientemente que cobraba su salario y estaba seguro de comer él y su familia ese mismo dia, pero aseguraba desconocer si le alcanzaría para comprar los alimentos del día siguiente.
Mientras, la fuga de capitales hacia el extranjero galopa libremente para asfixiar aún más la tambaleante economía de la tierra del tango, y por supuesto, los ricos… ya se sabe, siguen siendo más ricos, y los pobres… al fondo del abismo.
No son las curas superficiales, al estilo de esas banditas que se colocan sobre una insignificante lesión de la piel, conocidas en Cuba como ¨curitas¨ las que van a sacar al país del pantano en que lo han sumido las falsas promesas y la subordinación del primer mandatario a los intereses del gran capital y sobre todo, del mercado.
Parece que los argentinos al fin se dieron cuenta de su craso error al creer en aquellos cantos de sirena previos a las elecciones en las que el candidato Macri contaba una y mil historias para ¨dormir¨ a las grandes mayorías.
El voto popular parece estar del lado de la fórmula Fernández, la cual sacó considerable ventaja hace solo unas semanas y de llegar al triunfo, cosa pronosticada por los expertos, podría dar un vuelco a la lamentable situación que hoy atraviesa una tierra que sin dudas, con la izquierda ha vivido tiempos mejores.
