¿Dónde se fabrican las mentiras en español?

Por Francisco Arias Fernández

 El pasado sábado, el diario El País de España publicó un artículo titulado “La fábrica rusa de las mentiras”, totalmente alineado a la campaña de desprestigio contra el Kremlin incluida en la nueva estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU. y que no esconde la intención de desviar la atención de la investigación contra el Presidente de EE.UU. sobre las presuntas confabulaciones durante la campaña electoral estadounidense de 2016.

 No es casual que al día siguiente coincidieran en la página digital del periódico una entrevista a Mario Vargas Llosa para arremeter contra el comunismo, el marxismo, Corea del Norte, Venezuela y Cuba; una columna atacando despiadadamente al ex presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por su mediación en el conflicto venezolano; al mandatario Nicolás Maduro, con mucho odio y un enfoque de punto final a la negociación y de puerta abierta a la guerra que desea EE.UU. no faltó una ráfaga de improperios contra al presidente Evo Morales y su gobierno.

 Mentiras, omisiones interncionales, tergiversaciones, ataques injustificados e incisivos junto a muchos mensajes enlatados enviados desde Washington y que habitualmente reproducen en paralelo El Nuevo Herald, otros líbelos de Miami, CNN en español y la alianza mediática de las oligarquías de las capitales latinoamericanas, cual coro neoloberal que por momentos recuerda la retórica de dictaduras del pasado reciente, que reproducen artículos, entrevistas y noticias los mandamientos de las estrategias de seguridad y defensa norteamericanas, donde China también tiene su espacio junto a Rusia.

 El País habla de una presunta fábrica rusa de mentiras como si estuviera ajeno y no formara parte de una maquinaria aún mayor y más perversa de larga data, que históricamente se ha hecho eco del otro lado del Atlántico de los dictados del Departamento de Estado y la Comunidad de Inteligencia de EE.UU., o ha guargado silencio cómplice ante golpes de Estado y agresiones sangrientas, y que en tiempos de globalización y mega-alianzas tiene un papel protagónico en reproducir los mensajes y mentiras en español.

 El mismo día de la publicación de estos materiales, el Grupo PRISA (Promotora de Informaciones S.A.) una compañía  multimedia de comunicación española del que forma parte El País, anunciaba con entusiasmo: “PRISA despeja su horizonte fnanciero y gana margen para acelerar el crecimiento de sus negocios. La compañia ha cerrado en el arranque de 2018 dos operaciones clave: la reestructuración de su deuda y la ejecución de una importante ampliación de capital”.

 Añadía que “El fortalecimiento patrimonial y el saneamiento del balance que conllevan estas medidas permiten al grupo editor de El País iniciar una nueva etapa centrada en la creación de valor para sus accionistas y que pivotará en torno a la educación y los medios de comunicación”.

 La compañía española que atraviesa una etapa de nombramientos, despidos y confrontaciones entre magnates, constituye el mayor grupo de medios de comunicación de contenidos informativos, culturales y educativos en España e Hispanoamérica, con presencia en radio, televisión, prensa escrita y editoriales más allá de sus fronteras, con monopolios informativos en los países donde se concentra la mayor cantidad de hispanohablantes. Ideal para realizar la tarea de multiplicador en nuestro idioma al servicio de la potencia hegemónica.

 PRISA Radio es el mayor grupo radiofónico en español con aproximadamente 28 millones de oyentes, una cifra superior a los ocho millones de usuarios en Internet y más de 1 250 emisoras, entre propias, participadas y asociadas, distribuidas en México, España, Estados Unidos, Colombia, Costa Rica, Panamá, Argentina y Chile, y a través de franquicias en Guatemala, Honduras, Ecuador, Paraguay y República Dominicana.

 La división de prensa, que aporta el 18% de los ingresos de explotación, completa el área de medios de comunicación de PRISA. En este segmento, El País mantiene una posición de liderazgo, siendo el portal digital número uno en el mundo en información en español y también el primero en España. Cerró el año 2014 con una difusión media de 1 612 000 lectores diarios. La audiencia de El País Sites supera 13 700 000 usuarios. Nada es casual y todo tiene un precio.

 El periódico global en español y su grupo global, como se autotitulan El País y PRISA, son parte de un propósito hegemónico que tiene sucursal en Madrid, pero centro neurálgico en Washington, con un mercado de 700 millones de personas. Un negocio informativo ” responsable y ético”, así se presentan en su página web de Internet.

 

 

 

 

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