26 de julio en Cuba

Otra vez el 26 mueve e impulsa…

CINCOEra el año 1976. Fidel iba a estar en Camagüey… desde esta provincia haría su usual discurso en el Día de la Rebeldía Nacional y desde que se supo la noticia la bronca fue grande: entre leones y gallos. En las calles del poblado de Céspedes no se oía otra cosa… que si los gallos, que si el león… que si uno pica al otro o si el otro despluma a su opuesto. Y en esa controversia fue mucho lo que se desató: los gallos avanzaban por la calle principal y los leones le daban contracandela: así se hizo el paseo de la calle central, conocido como “La alameda cespedeña”, en una fraternal emulación entre los trabajadores azucareros. Los felinos eran los obreros del central Carlos Manuel de Céspedes, mientras el de las espuelas representaba a los del ingenio República Dominicana, ubicado en el poblado de Estrella. Y con ese mismo empuje, con la motivación de un 26 y la presencia del Comandante en la provincia, se construyeron importantes obras en este pequeño poblado. Se hizo para ese entonces un cabaret flotante en medio de una laguna al final del barrio de “Yaguarama”, con cabañas y construcciones rústicas que prometían el mejor de los días en familia. Se fundó el club de los cazadores y el majestuoso ranchón con cabaret, reservados y más tarde una piscina con excelente condiciones. Pero, como suele ocurrir con el paso de los años: algunas permanecen, otras no. Envejecido, en sus casi cien años, el poblado hierve ahora en los trajines y las faenas mejorando sus casas y locales, con la participación de muchos. Nuevamente, la motivación de lo que representa para los cubanos un “26 de julio”, y el hecho de que Fidel cumpla 90 años y siga entre nosotros, inspirándonos el mismo respeto, ha hecho que los hombres y mujeres del poblado de Céspedes en Camagüey se vistan con trajes de constructores y estén por estos días renovando su patrimonio local. El resultado, como diría uno de los grandes de la literatura cubana es “el recurso del método”, estilo que puede tener sus muchos detractores y sus muchas cosas que mejorar, pero lo cierto es que las cosas cambian para bien, y no es el efecto de un jefe o de una mera intención: es que LA REVOLUCIÓN EN CUBA sigue teniendo un programa surgido desde el 26 de julio de 1953 con la máxima martiana de “Con todos y para el bien de todos”.

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